Una vez más la Ópera de Oviedo recupera un
título de producción propia para hacer frente a la crisis. Desde hoy podremos
ver la ‘Lucia di Lammermoor’ ideada por Emilio Sagi, su director de escena, que
ya se pudo ver hace cinco años. Una apuesta sobre seguro por la calidad musical
de una partitura de sobra conocida por el público ovetense, que la ha
convertido en una de sus favoritas. Cuatro funciones de abono (los días 13, 15
18 y 20 de octubre) y una más con un segundo reparto a precios reducidos (19 de
octubre) que harán llegar a la ópera de Donizetti a la cifra de las 25
representaciones desde su debut en 1948. Dalibor Jenis, Mariola Cantarero y
Arturo Chacón-Cruz en el cast principal, y Javier Galán, Sabina Puértolas y
Albert Casals en el segundo, bajo la dirección de Marzio Conti, titular de la
Oviedo Filarmonía, serán los responsables de dar vida una vez más a la historia
de la novia de Lammermoor.
Desde su estreno en 1835 esta ópera se ha convertido en un
auténtico reto para las sopranos. Especialmente por su famosa aria de la
locura, una extensa escena donde las habilidades canoras de Lucia se llevan a
límites insospechados para la época. Y es quizás por este archiconocido (y
temido) fragmento, que durante mucho tiempo este título fue considerado como un
mero fuego de artificio, un desafío vocal sin trascendencia, con indudable calidad
musical, pero falto de interés en la trama. Con las interpretaciones de Maria
Callas y Joan Sutherland a mediados del siglo XX la ópera comenzó a adquirir un
empaque mayor. La protagonista ya no es sólo una máquina de cantar, sino un
complejo personaje con un fuerte bagaje psicológico que es capaz de matar a su
marido en la noche de bodas, una mujer oprimida por una sociedad donde las
luchas de familias en la Escocia del siglo XVI la empujan hacia un callejón sin
salida.
Su
libretista, Salvatore Cammarano, se basó para su texto en la novela de Sir
Walter Scott ‘The Bride of Lammermoor’, asentándose desde un principio como referente
de la ópera italiana romántica. En ella se suceden matrimonios forzados,
amantes clandestinos, familias rivales y, sobre todo, exaltación de los
sentimientos y triunfo del amor más allá de la muerte. Si a esta receta se le
añaden los parajes escoceses de oscuros castillos, las escenas nocturnas a la
luz de la luna y un nada disimulado gusto por lo tétrico y excesivo,
estamos ante una fórmula que lleva más de siglo y medio funcionando a lo largo
del mundo.
Musicalmente fue una oportunidad bien aprovechada de Gaetano
Donizetti. Con Rossini retirado y Bellini fallecido poco después del estreno de
‘Lucia’, el compositor de Bérgamo se elevó como gran exponente del bel canto
italiano, gracias a la inspiración de esta partitura. No sólo a través de los
números solistas, también pasajes como el sexteto, donde los
protagonistas unen fuerzas para presentar cada uno sus sentimientos en una
perfecta sinergia de voces. También el coro tiene un alto grado de implicación
en la obra, con páginas que han trascendido más allá de la propia ópera para
convertirse en piezas de concierto, como el coro de los invitados de boda.
Para Adolfo Domingo, responsable de dramaturgia de la Ópera
de Oviedo, “Lucia di Lammermoor junto con ‘Norma’ de Bellini
y ‘El barbero de Sevilla’ de Rossini se cuentan entre las primeras
óperas en alcanzar un estatus de obras clásicas permanentes, semejante al
del Mesías de Händel o las sinfonías de Beethoven”. Escénicamente estamos ante puro Sagi. Las señas de identidad
de este director de escena asturiano son inconfundibles en esta ópera. Los
blancos y negros, el rojo pasional, el juego de las luces diseñado por Eduardo
Bravo… todo confluye para hacer de esta producción un éxito que la ha llevado
por España e Hispanoamérica, y que próximamente viajará a Estados Unidos.
El rol principal estará interpretado por Mariola Cantarero
en las funciones de abono y Sabina Puértolas en el segundo cast. Ambas voces
experimentadas que han cosechado aplausos asturianos tanto en la ópera (a
Cantarero la hemos podido ver la temporada pasada en ‘El Murciélago’ y a
Puértolas hace dos en ‘La coronación de Poppea’) como en la zarzuela. Más
expectación provoca el debut en Oviedo del tenor mexicano Arturo Chacón-Cruz en
el papel del desgraciado amante de Lucia, Edgardo.
Una reposición, en definitiva, que muestra alicientes para
no ser una repetición, y que, si todo va como se supone, no debería tener
problemas para arrancar los aplausos del Campoamor.
FICHA
Lucia di Lammermoor
Música de Gaetano Donizetti (Bérgamo, 1797-1848)
Libreto de Salvatore Cammarano, basado en la novela The Bride of Lammermoor de
Sir Walter Scott.
Ópera en tres actos.
Estrenada en el Teatro San Carlo de Nápoles, el 26 de septiembre de 1835.
Producción de la Ópera de Oviedo.
PERSONAJES E INTÉRPRETES
Lord Enrico Ashton: Dalibor Jenis / Juan Jesús Rodríguez
(18/10/2012) / Javier Galán (19/10/2012)
Miss Lucia: Mariola Cantarero / Sabina Puértolas (19/10/2012)
Sir Edgardo di Ravenswood: Arturo Chacón-Cruz / Albert
Casals (19/10/2012)
Lord Arturo Bucklaw: Charles Dos Santos
Raimondo Bidebent: Simón Orfila / Simon Lim (19/10/2012)
Alisa: María José Suárez
Normanno: Josep Fadó
Dirección musical: Marzio Conti
Dirección de escena: Emilio
Sagi
Diseño de escenografía: Enrique
Bordolini
Diseño de vestuario: Imme
Möller
Diseño de iluminación: Eduardo
Bravo
Dirección del coro: Patxi
Aizpiri
Orquesta Oviedo Filarmonía
Coro de la Ópera de Oviedo
Teatro Campoamor de Oviedo
Funciones de abono:
13, 15, 18 y 20 de octubre, 20 horas.